El escenario actual de los trabajadores freelance en Chile

El índice de trabajadores por cuenta propia en nuestro país, aumentó un 3,4% el último año. Sin embargo, la mayoría de estos se desempeñan en empleos informales, lo que se traduce, al largo plazo, en condiciones laborales—y de ahorro para la vejez—deficientes.

La masificación de Internet durante los últimos años, ha provocado importantes cambios que no solo han influido en cómo nos comunicamos y relacionamos como sociedad, sino también en la generación de innovadoras plataformas y herramientas enfocadas a diferentes disciplinas. Estos avances, en algunos casos, se han visto reflejados en nuevas fuentes de empleo para desempeñarse de forma dependiente o independiente. 

Entendiendo por trabajadores independientes, o por cuenta propia, a freelancers y microempresarios, de acuerdo a los análisis del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), estos pasaron de un total de 1.188.450, en 2009, a 1.803790, en 2019.

En este sostenido aumento de trabajadores independientes, se destacan además las cifras del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, correspondientes a marzo de este año, que indican que el índice de trabajadores por cuenta propia aumentó un 3,4%.

Pese al incremento que han presentado, lo cierto es que estos aún se encuentran por debajo de los trabajadores asalariados, quienes en 2009 sumaron alrededor de 4.735.590, y cerca de 5.896.530 en 2019. 

En tan solo una década, los freelancers pasaron de un total de 1.188.450, en 2009, a 1.803790, en 2019.

Con el objetivo de caracterizar de forma más detallada la calidad de las diferentes ocupaciones que existen en el mercado laboral, utilizando un marco conceptual recomendado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el INE creó un nuevo índice en sus análisis para obtener estadísticas de informalidad laboral.

Según el INE, en el caso de los trabajadores independientes, se considera que tienen un empleo informal cuando la actividad que realizan, o la empresa que poseen, no está registrada en el Servicio de Impuestos Internos (SII) y cuando no llevan una contabilidad que permita separar los gastos del hogar con los del negocio.

Del total de trabajadores por cuenta propia, según muestra el Enfoque Estadístico del INE, de diciembre de 2018, un 65,1% corresponde a ocupados informales y un 34,9%, a ocupados formales. Por otro lado, un 72,2% de trabajadores por cuenta propia informales, se concentraron en cinco sectores: comercio (25,2%), agricultura y pesca (14,6%), industrias manufactureras (12,6%), construcción (11,7%) y transporte, y almacenamiento (8,5%).

En nuestro país existen 1.992.578 microemprendedores, siendo el 52,2% informales y el 47,8% formales.

De esos cinco sectores, la mayor brecha, en desmedro de los trabajadores informales, se puede percibir en las industrias manufactureras, con ingresos medios de $159.497 para los informales y $491.701 para los formales.

Recogiendo datos del Boletín de Informalidad en el Microemprendimiento, de junio de 2018, del Ministerio de Economía, en nuestro país existen 1.992.578 microemprendedores, siendo el 52,2% informales y el 47,8% formales.

Las principales razones por las que un microemprendedor informal decide crear un nuevo negocio, es debido a que finalizó su contrato o acuerdo con un empleador (23,1%), responsabilidades familiares (17,3%) y por motivación de crear un nuevo emprendimiento (10,6%).

En 2008 solo 65.398 trabajadores independientes cotizaron en una AFP, mientras que en 2018 la cifra aumentó a 128.959, situándose muy por debajo de los trabajadores dependientes (5.428.534).

Los factores por los que deciden no formalizar su negocio, son principalmente por considerar que registrarse no es esencial para su funcionamiento (37,7%) o por creer que su empresa es demasiado pequeña (31%).

Los microempresarios informales desarrollan sus actividades en casa o negocio del cliente (22%), en la calle o espacio público (21%) o dentro de una vivienda sin instalación (18%), lo que confirma el grado de precariedad con la que llevan a cabo sus labores.

Esta precariedad laboral se traduce también en su situación previsional, de la que depende la calidad de vida que tendrán durante su vejez.

Del total de trabajadores por cuenta propia, según muestra el Enfoque Estadístico del INE, de diciembre de 2018, un 65,1% corresponde a ocupados informales y un 34,9%, a ocupados formales.

En ese sentido, al revisar datos de la Superintendencia de Pensiones, en 2008 solo 65.398 trabajadores independientes cotizaron en una AFP, mientras que en 2018 la cifra aumentó a 128.959, situándose muy por debajo de los trabajadores dependientes (5.428.534).  Esos casi 129 mil trabajadores que cotizan no alcanzan ni el 10% del total de trabajadores independientes en Chile, cifra que supera el millón ochocientos mil personas.

Con el objetivo de evitar una situación precaria durante la jubilación, es que desde el año pasado, los trabajadores independientes que emiten boletas de honorarios, comenzaron a ahorrar para su vejez de forma obligatoria, recibiendo así los mismos beneficios de quienes se desempeñan como dependientes.

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