genias

Columna de Jimena Zapata, fundadora y CEO de @genias.cl El vértigo de invertir para crecer

En esta nueva columna, Jimena Zapata, la creadora de Genias.cl, cuenta cómo su emprendimiento fue creciendo y qué herramientas y estrategias usó para lograrlo.

Texto: Jimena Zapata

Estamos a punto de cumplir dos años, y en este tiempo hemos tenido que adaptarnos para crecer y entender las necesidades de nuestra comunidad. Esto lo hemos visto materializado en el equipo de trabajo y en el lugar físico donde trabajamos.

Los primeros meses éramos tres personas en el equipo: dos personas part time, y yo full time. Al año de Genias, sentí la necesidad de que entrara una persona más estable al equipo comercial (que en ese minuto estaba yo sola) sobre todo para hacerse cargo del Desarrollo de Emprendedoras. 

Cuando uno ve que va creciendo, es súper importante entender por dónde viene la mayor necesidad de recursos para apostar las fichas por ahí; puede ser en equipo, oficinas, en maquinarias, etc. En ese minuto mi apuesta fue por recursos humanos y por eso entró Valentina Fleichmann a hacerse cargo de las asesorías, talleres y workshops. Para mí fue un gran alivio contar con ella y hasta el día de hoy es un gran aporte. Gracias a ese crecimiento, pude enfocarme en desarrollar el otro negocio de Genias: el desarrollo de eventos, creación de contenidos y charlas para empresas, dándole foco para poder sacarlo adelante. También pudimos traer al equipo a Constanza Eyzaguirre, quien llegó como periodista y creadora de contenidos de nuestro sitio.

A principio de este año, tomé la decisión de nuevamente crecer con el equipo. La parte de contenido, comunicacional y visual de Genias es sumamente importante. Para poder vender proyectos grandes necesitaba a alguien que trabajara a la par conmigo en el desarrollo; además que pudiera mantener el posicionamiento de Genias como medio de comunicación. Empezamos a generar más contenido, a estar presentes en más plataformas, lo que nos dio resultados. Los números de marketing digital, como seguidores, pageviews, usuarios únicos y suscritos al mail- han aumentado. 

Dado estos ajustes y cambios tuvimos también que crecer en el espacio físico, antes compartíamos una oficina pequeña, mientras ahora estamos compartiendo en un espacio más grande, donde cada una tiene su escritorio.

Todas estas decisiones, van siempre acompañadas de un plan y de un proyecto que de frutos; si bien al principio es un costo que no tiene un retorno inmediato, hay que invertir para poder ver resultados. No es fácil tomar estas decisiones, todo lo que implique más gastos siempre nos cuesta, pero tenemos que pensar que estos gastos van asociado a más ingresos y a poder responder mejor las necesidades de nuestros clientes. Es la única manera de crecer y de poder aumentar ventas y crear nuevos (o mejores) productos.

En mi caso, tuve que pedir plata a un inversionista cercano a mi para poder levantar el proyecto; sé que el confía en el proyecto y me apoya, pero no niego que ese proceso da nervio, ansiedad e incertidumbre. Porque si bien tenía el plan, no sabía si realmente va a funcionar. Por otro lado, es mi segundo emprendimiento y varias veces pienso, ¿qué pasa si de nuevo no resulta? ¿Como devuelvo lo prestado? ¿Qué voy a hacer con mi carrea profesional? ¿Me tendría que emplear? Son cosas que son inevitables de pensar. 

Sin embargo, siempre soy de la idea de que hay que hacerlo, que hay que atreverse. Es necesario tomar riesgos, pero siempre con un plan detrás y con un foco claro. ¿Qué si va a resultar? No lo sabemos, pero hay que probar, hacerlo y vivirlo para saberlo. ES la única manera. 

Más de Mujeres Freelance: