Mario Farfani Los secretos tras el ascenso de un mago a la chilena

Con una carrera dedicada al ilusionismo, que lo ha llevado a presentar sus actos en televisión, el Mago Farfani nos cuenta sus trucos, mientras lleva adelante su vida como trabajador independiente.

Fue a los ocho años de edad cuando Mario Farfani (34) descubrió su interés por la magia. No fue a través de un truco visto por televisión ni en un gran espectáculo teatral, sino que con una simple ilusión hecha por su tío, en la tranquilidad del hogar.

A pesar de sus peticiones, su tío en ese momento no le quiso revelar el secreto detrás de su performance, lo cual no hizo más que alimentar la curiosidad y asombro de un pequeño Mario. Ya de adolescente, con varios trucos bajo la manga, su destino estaba sellado: Farfani quería ser mago. Una decisión que en un país donde las carreras artísticas no son tan bien vistas, fue un desafío.

“Yo egresé del Instituto Nacional, por lo que las expectativas que tenían en mi eran muy altas. Si bien mi familia siempre me apoyó en mi decisión, sentí la necesidad de estudiar una carrera universitaria”, dice Farfani, explicando así el por qué de todas formas ingresó a estudiar la carrera de Diseño en la UTEM.

Pero lo cierto es que su pasión y talento en el mundo de la magia y las ilusiones eran lo que realmente lo llenaban: “Aun recuerdo cuando el inspector general de Instituto Nacional luego de verme actuar, dijo que tenía el futuro asegurado”. Historia que se repitió en la universidad, cuando un profesor también lo motivó a perseguir su sueño y dejar la educación formal.

Pero en ese tiempo, el foco de Farfani no estaba en hacer de esto una carrera, sino que simplemente en ser un mejor mago. Se metió en el circuito competitivo, donde logró ser Tricampeón Nacional y Vicecampeón Latinoamericano. La calidad de su show ya la había conseguido. Y con las cartas echadas sobre la mesa, Farfani tomó la decisión que cambió su vida: comenzar el camino para hacer de su hobbie, una profesión.

Abracadabra

Habiendo definido ya su destino, Farfani debió enfrentar su truco más complejo: el de hacer de su talento con la magia su forma de ganarse la vida. “Lo más desafiante es derrotar los estereotipos, y la gente que dice que es imposible dedicarse a este arte”, cuenta.

Muchas veces cuando le preguntan a qué se dedica y responde que hace magia, la pregunta que sigue es ¿Y en qué trabajas? “Es como si no se pudiera trabajar en magia”, dice, aunque también reconoce que son pocos los afortunados que realmente pueden hacerlo.

Lo más difícil del proceso, confiesa el Mago Farfani, fueron los primeros años, tras congelar su carrera. Lo primero fue dejar de lado las competencias, y enfocarse en crear un producto llamativo para diferentes públicos. Porque una cosa es saber hacer los trucos y otra muy diferente es hacer que finalmente te contraten por tu servicio.

“Tuvieron que pasar un par de años para conseguir la estabilidad económica, pero lo más difícil fue lograr la aceptación de mi decisión por parte de mi entorno”, reconoce Farfani.

Para crear su producto, Farfani se dio cuenta que debía ofrecer diferentes rutinas y tipos de ilusiones para diferentes eventos. Para sus shows de magia debe tomar en cuenta la cantidad de personas que habrá, el tipo de público (niños, adultos, familiar), si es un evento de empresa, un matrimonio o una presentación en un escenario.

Por ejemplo, cuando lo llaman de un matrimonio, tiene una rutina en donde hace aparecer a los novios en una puesta en escena mucho más cercana a Las Vegas, con humo, fuego, confeti y luces. Son shows mucho más espectaculares. Cuando la audiencia es menor, se pueden hacer juegos de cartas y movimientos más cercanos, mientras que para las empresas, la opción es utilizar elementos tecnológicos, interactuando con pantallas que pueden contener logos o mensajes predefinidos.

De hecho, el uso de elementos digitales como las pantallas, es algo que viene de los años en los que alcanzó a formarse como diseñador, ya que admite que parte de esos conocimientos hoy le son muy útiles para personalizar cada rutina. “Así el público percibe un show creado para la ocasión”.

Mago, pero no adivino

Si bien los ilusionistas suelen ser muy celosos de sus secretos, para el Mago Farfani uno de sus trucos esenciales para mantenerse vigente es el uso correcto de las redes sociales y el mundo digital. Por ejemplo, su portal www.magofarfani.cl cuenta no solo con la información de contacto, sino con clips de sus rutinas en los diferentes formatos que ya mencionamos.

Lo mismo con su cuenta de Instagram, la cual ya se encuentra trabajando para hacerla crecer más y tener un contacto directo con sus potenciales clientes y también, para hacerse un nombre reconocido en el medio. Con presentaciones en televisión, que comenzaron en programas como Talento Chileno, Farfani incluso llegó a ser bautizado como el “Mago 2.0”, por su utilización de recursos digitales en sus rutinas.

Pero si Farfani ha sabido crear un presente exitoso, eso no le impide mirar hacia el futuro. Si bien dice no saber que le deparará su vida en 20 años más -sus rutinas no incluyen una bola de cristal- sí sabe que el futuro lo encontrará un poco más preparado, ya que el ahorro es una parte fundamental en su organización de vida.

“He optado por invertir en bienes raíces, los que en mi vejez, cuando llegue, se convertirán en mi pensión”, confiesa, señalando que fue su familia la que lo empujó desde pequeño a pensar a largo plazo.

Hoy, desde su sitial de privilegio, dice que es hora de comenzar a dar la mano a otros magos que, tal como él, alguna vez soñaron con dedicarse a la actividad. “Muchos magos del Círculo Mágico de Chile me ayudaron en mi formación artística y por lo mismo ahora, cada vez que magos me piden consejos y yo les respondo de la mejor manera”. Y si bien para un ilusionista, la base de todo es el secreto, Farfani no puede negarse a compartir sus conocimientos cuando un aprendiz se acerca a pedir ayuda. Para el resto de nosotros, en cambio, el misterio se mantendrá como siempre, en manos de figuras como el Mago Farfani.

Más de Historias: