Guía Freelance Asegura tu nombre: cómo registrar tu marca en la era digital

Dominios web y redes sociales hoy son fundamental a la hora de establecer una identidad digital exitosa en el mundo de los negocios, pero ¿Cómo asegurar que nuestro nombre sea nuestro?

Ponerle nombre a nuestro emprendimiento no es algo fácil. Puede que tengamos pensado nuestro modelo de negocios, nuestra forma de trabajar y tengamos muy claras nuestras fortalezas de cara al mercado, pero sin una identidad que nos haga sentir cómodos, siendo atractivo para el resto el resto al mismo tiempo, es posible que nuestros esfuerzos queden en vano.

Y hoy, esa identidad ya no pasa solo por tener una página web: necesitamos además contar con presencia en todo tipo de redes sociales y con diferentes motivos: Twitter para hablar con los clientes, Instagram para mostrarnos y hasta LinkedIn para divulgar nuestros servicios. Y lo ideal es, en lo posible, conservar nuestro nombre a través de todas estas plataformas.

El tema puede ser más complejo de lo que parece. Por eso armamos esta guía para saber cómo asegurarse que el nombre de nuestro emprendimiento se quede con nosotros y nos acompañe de principio a fin.

Investiga las alternativas

El primer consejo es que, si bien ningún nombre es para siempre, en la era digital es necesario utilizar las mismas herramientas de Internet para saber si nuestra marca nos servirá para identificarnos o bien, se convertirá en un dolor de cabeza a futuro.

Los principales sitios que debemos usar para buscar nuestra marca son los siguientes:

El sitio de Instituto Nacional de Propiedad Industrial -INAPI- debiese ser siempre nuestra primera parada aun cuando no tengamos intenciones tempranas de registrar la marca. Esto para evitar potenciales disputas con registros que ya existan y que, por el hecho de ya estar inscritos, tienen más probabilidades de ganar en potenciales disputas por dominios o nombres web.

-Una vez pasada esta etapa, es hora de hacer el barrido por redes sociales para ver si el nombre de tu marca está tomado o no. La idea es intentar mantener la misma identidad a través de las redes en las que accedemos por el usuario, como Twitter e Instagram. En el caso de Facebook, el nombre de usuario es menos relevante que el nombre de nuestra página, que es como nos van a encontrar a través del buscador. Y es que, como veremos más adelante, tratar de recuperar un nombre de una red social no es tan fácil.

-Si tu plan contempla la creación de un sitio web, es necesario hacer la búsqueda en nic.cl, que es donde se hace la compra de los dominios para los sitios. Aun cuando queramos usar un .com u otro dominio web, es bueno saber si el nombre también está registrado acá para no generar confusiones, considerando que la mayoría piensa en el .cl cuando se trata de sitios chilenos.

-Finalmente, una búsqueda rápida en Google también nos servirá para ver si nuestro nombre es único, o bien, si hay otras marcas, muchas veces en el extranjero, que podrían llegar a opacar nuestros resultados al intentar buscarnos.

¿Debo registrar mi marca?

La respuesta a esto dependerá de muchos factores, como la escala de nuestro negocio o qué tanto realmente queramos mantener nuestro nombre a futuro. El registro de la marca nos servirá para proteger nuestros intereses en el territorio nacional y también como antecedente en caso de tener disputas digitales.

Por supuesto, el proceso de registro de marca tiene un costo, el cual para muchos emprendedores que recién están comenzando, puede ser un tanto alto. El trámite actualmente, en su forma más básica -para una sola clase y sin establecimientos comerciales- tiene un valor de unos 150 mil pesos, incluyendo la publicación en el diario oficial. Esto, por supuesto, es un desde, ya que el costo puede incrementarse, tanto por complicaciones en el proceso -como apelaciones en caso de haber una disputa de la marca- hasta el caso de requerir algún abogado o firma que ayude en el registro.

Ojo, el proceso de registro, que requiere el relleno de una serie de documentos, no necesita ser elaborado por un tercero, pero hay quienes ofrecen estos servicios precisamente para ahorrar tiempo y asegurarse que todo esté bien.

Una vez finalizado el proceso, que puede tomar unos seis meses, la marca otorga a su dueño el derecho exclusivo y excluyente de utilizarla en la forma que se le ha conferido en el registro por un plazo de 10 años. Pero por supuesto, si tengo un proyecto a menor escala, o que está comenzando, es un gasto que puede postergarse.

¿Y cómo reclamar si ya tienen mi nombre?

Es muy probable que en la búsqueda de nuestro nombre definitivo, nos hayamos encontrado con cuentas de redes sociales que ya poseen nuestro nombre, lo cual nos lleva por dos caminos:  buscar uno nuevo o una variante, o intentar recuperarlo para nosotros. Desgraciadamente, la segunda ruta es mucho más difícil de lo que podríamos pensar.

En Twitter, por ejemplo, existe una política referida solo a las cuentas inactivas, las que no han tenido ningún inicio de sesión durante los último 6 meses. Ni siquiera se refiere a postear o a cambiar la foto inicial, simplemente estar conectado. Sí y solo sí la cuenta está inactiva, se puede iniciar un proceso para recuperar el nombre, siempre que demuestres que eres dueño de la marca. Si nadie reclama nada, el nombre quedará a perpetuidad en ese usuario.

En Instagram la política es aun más estricta, ya que solo actúan en caso de que el usuario haga un mal uso de la marca y que se trate de engañar al resto de los miembros de la red. Para los otros casos, el mismo sitio de Instagram recomienda buscar otras alternativas o “usar guiones o puntos para variar el nombre”, cosa que no permite Twitter, por ejemplo.

En el caso de los dominios en Chile, se deben iniciar procesos a través de Nic.cl, la entidad que maneja quién es dueño de qué en el mundo del .cl y por lo general se analiza caso a caso. Los criterios que priman en estos casos son el registro de la marca pero también evitar la comercialización, es decir, personas que, adelantándose a un negocio pujante, compren yn dominio con la sola finalidad de venderlo en el futuro.

En ese sentido, el consejo es clave: si ya está siendo utilizado y no puedes conseguir que el usuario te lo ceda explicando tu situación por un mensaje interno, es mejor empezar a pensar en alternativas.

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