Simón Bayer Retro Pesca: La insospechada riqueza detrás de la nostalgia

Videojuegos retro, agendas de la era escolar, álbumes de láminas y juguetes del recuerdo. Todo esto forma parte de la oferta de una tienda digital que navega por nuestros recuerdos y los trae para que todos se los peleen.

Desde hace 12 años que Simón Bayer (26) decidió dedicar parte de su vida, su tiempo y sus recursos, al coleccionismo. Originalmente fueron videojuegos, y luego artículos retro de diferentes tipos que le parecían interesantes. Siendo un adolescente, los recursos no eran tantos, así que aprendió desde muy temprano que la basura de uno puede ser el tesoro de otro.

Así entendió que entre permutar y vender algunos de sus objetos, podía conseguir los que realmente quería, sin tener que gastar demasiado. Con el tiempo, su hobby se pagaba prácticamente solo. Pero hasta ese momento era solo eso: un pasatiempo.

Pero las redes sociales entregaron una nueva dimensión a su actividad. El nacimiento de grupos como “La Feria Friki”, demostró que no solo había un público demasiado grande de nostálgicos en búsqueda de artículos del recuerdo, sino que también estos grupos estaban pagando lo suficiente como para armar un negocio. Así es como el 2018 nace Retro Pesca, un proyecto que curiosamente utiliza lo más nuevo en viralización y contactos digitales para vivir de la nostalgia.

Buscador de tesoros

La rutina de Bayer es casi siempre la misma. Primero, hace un recorrido largo y extenso por Ferias de las Pulgas, una tradición que en la ciudad de Valparaíso es aun muy constante y central. “Es donde más se puede encontrar mercancías, pero requiere constancia, caminar bastantes horas y cargar bastante peso durante el día. Es bastante duro”, nos cuenta.

Por ello, Internet también se ha vuelto una herramienta no solo para que Bayer venda su material, sino que también para que lo encuentre. Y finalmente, el trueque sigue siendo una forma de intercambiar bienes de distinto valor para poder pillar objetos que quizás sean de mayor valor para el público chileno.

Luego, con su botín en casa, comienza el proceso de venta, para el cual tiene habilidades las redes de Retro Pesca, tanto en Facebook como en Instagram, siendo Facebook su vitrina más afectiva. El secreto de Retro Pesca, y la diferencia con otros sitios, dice su creador, es la constancia en la creación del contenido.

“Actualmente publico unos 54 artículos a la semana, repartidos de lunes a sábado y siempre a las 21:00. Así, los seguidores y quienes siguen al sitio solo por las imágenes, saben que cada día habrá algo nuevo”, dice Bayer, quien además espera sumar una nueva herramienta que ya había vislumbrado en algún momento: la creación de un canal de YouTube que algún momento estuvo activo pero que ahora piensa retomar para darle aún más visibilidad a sus hallazgos.

¿Y qué es lo que busca la gente? En su experiencia personal, lo primero son siempre los videojuegos retro, sobre todo de Nintendo y Super Nintendo. Pero también, todo lo que tenga que ver con los juguetes que nos marcaron en los 80s y 90s. “Cosas de Barbie, Frutillita y juguetes que supuestamente eran para niñas pero que hoy vemos que era solo por marketing ya que todos las compran”, explica. Además, todo tipo de accesorios, ya sea decorativos o ropa asociado a películas, series, anime, series y libros.

Y por supuesto, una de las cosas con las que ha tenido que lidiar ha sido con la tensión entre definir qué cosas quedan para su colección y cuales para su tienda. Ultimamente ha decidido que “negocios son negocios”: aunque a veces le lleguen productos que le llamen mucho la atención, si pueden venderse a buen precio, de seguro se van a la tienda.

“Me esfuerzo siempre en traer una alta variedad de coleccionables y no especializarme solo en un tema”, dice, refiriéndose a la diferencia con el resto de sus colegas nostálgicos. Esto le ha servido bastante para la venta de sus artículos, los que casi siempre son comprados el mismo día que los sube. En Retro Pesca, el que pestañea pierde.

Futuro digital

Actualmente, Retro Pesca le entrega a su creador lo suficiente como para poder vivir del sitio, pero no basta. Dice que tiene la suerte de que tiene un arriendo muy barato y cuenta con la ayuda de su pareja, y gracias a ello, ha podido destinar parte de sus ganancias en ahorros. “Estoy pensando en mi vejez y en una futura vivienda, aunque quizás también podría optar a estudios extranjeros”, señaló. Y para ello, necesita que su fuente de ingresos siga aumentando.

Tras dos años buscando objetos, vendiéndolos y organizando los envíos desde Valparaíso, su creador siente que el tercer año será clave para su crecimiento.

En estos momentos, está pensando retomar el canal de YouTube como vitrina para sus productos y para fidelizar aun más usuarios, y aumentar en más de 75 las publicaciones semanales de artículos.

Todo, eso sí, siempre apoyado de redes sociales y lo digital, que hasta ahora le ha funcionado de manera perfecta. “Lo lógico sería establecerme con una tienda física, pero en Chile no creo que sea rentable si tienes una tienda muy chica. El formato de venta online me gusta mucho y creo que seguirá evolucionando”, cuenta.

Lo que sabe es que los coleccionables retro son limitados, y a pesar de que mientras el tiempo pase, más cosas se vuelven nostálgicas, se trata de recursos limitados. Por eso también ha pensado en generar alianzas para generar mercancía propia basada en la nostalgia. Hablamos de ropa, bolsitas, carteles y más.

Y para ello hay que ser ordenado: los envíos los hace el mismo a través de Starken y trata de guardar todo en bodegas para hacer los menos posibles. De cualquier forma, su deseo es que en el futuro pueda transformarse en un desarrollador de videojuegos y mantener a Retro Pesca, al igual que el resto de las cosas que vende, como una marca recordada con mucho cariño.

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