Tu espacio y tu ritmo: Las ventajas de ser freelance

Ya sean nuevos trabajadores o veteranos que quieren reinventar su forma de trabajar, la labor independiente o freelanceo es un método que cada día cobra más adeptos. Y es que la vida de oficina se ve cada vez menos como un ideal de vida, sobre todo en una sociedad que está siempre en movimiento. Mientras la duración de las jornadas laborales está en pleno debate, la modalidad freelance es también una solución que entrega la decisión de la flexibilidad horaria al propio trabajador.

Es sabido que no es fácil. Las entradas de dinero no son siempre constantes, hay que intentar ganar un margen más para poder imponerse y ahorrar para la vejez y, además, organizar los pagos de los empleados que puedan depender de uno.  Porque es así. El mundo independiente requiere de mucho orden, disciplina y suele ser más sacrificado en un comienzo, pero cuando se hace de la manera correcta posee muchas ventajas por sobre los trabajos tradicionales. Ventajas que al verlas reunidas en un solo sitio nos dan a entender por qué cada vez son más los que son seducidos por sus características.

Horarios Flexibles

Sin duda que el control del tiempo es la principal diferencia que existe entre un trabajo de oficina y uno freelance. No significa que vas a bajar la carga, pero sí que tendrás el control de las horas dedicadas en el día para dedicarte a tu labor, así como también de las pausas y los descansos.

¿Trabajas mejor de noche, quieres tomarte dos horas de almuerzo con tus hijos o dedicar la mañana para ir a seminarios y aprender nuevas cosas? Una gran ventaja del freelanceo es poder armar tu agenda dependiendo de los proyectos en los que estés trabajando y desarrollar así una calidad de vida que no tiene que marcar tarjeta.

Ahorro en traslados

Las oficinas requieren visitarlas de lunes a viernes, lo que para muchos puede significar varias horas al día de traslado, ya sea en el transporte público o en privado. Esto significa un gasto adicional de tiempo y dinero que el freelance puede dominar. Si bien la relación con los clientes siempre es importante, hay herramientas como las teleconferencias o el clásico correo electrónico que permiten mantener el contacto sin tener que realizar tramos largos.

O si se necesitan hacer reuniones, se puede organizar uno o dos días solo con reuniones para luego tener el resto del tiempo disponible a tu ritmo, ya sea desde tu oficina propia o tu casa.

Haz crecer tu carrera

El trabajo freelance es mucho más compatible con la posibilidad de realizar capacitaciones, posgrados o asistencia a conferencias que te permitirán crecer como profesional y ofrecer un trabajo mucho más valioso. Esto, gracias a la flexibilidad horaria que puede tener tu día. Así como puedes agendar una mañana o una tarde de reuniones, también podrías, en caso de necesitar, acomodar tu horario para mejorar tu currículum durante la semana.

La experiencia de coworking

Una de las fórmulas que han crecido con fuerza en estos últimos tiempos y que facilitan la vida del trabajo freelance es la del cowork , es decir, la disposición de espacios de trabajo compartidos que los freelance pueden usar como oficinas temporales.

La gracia del cowork no solo está en la reducción de costos que significa, por ejemplo, compartir con otros el arriendo de un espacio, el pago de internet y otras comodidades, sino que también es una gran oportunidad para poder hacer crecer tu red de contactos y postular a proyectos cada vez más ambiciosos.

Trabaja para quien quieras

Un trabajo de oficina significa trabajar para los intereses de tu empleador. Pero el trabajador independiente puede tener la chance de armar su propio grupo de clientes dependiendo de sus intereses, sean estos personales como también profesionales. O simplemente económicos.

Al comienzo no será tan fácil, es cierto. Y es parte del aprendizaje el tener que muchas veces aceptar clientes que se convierten en un dolor de cabeza. Pero a la larga, tendrás una red de contactos que te permitirá generar la confianza de diferentes clientes con quienes seas totalmente afín. Y si llegas a tener una mala experiencia, simplemente cortas ese vínculo y te dedicas al resto de tu cartera (ojalá muy diversificada), algo que en un empleo de oficina es mucho más difícil de controlar.